.

Enlaces

Enlaces

 

Aristegui Noticias

Observador Ciudadano, Portal informativo

Los Gobernados

Revista SinEmbargo

Difusión Morena

El Totonacapan

InfoNexo


Puebla
e-Consulta, Puebla


Jalisco
Semanario Consulta Pública


Yucatán
La Jonada Maya


Chiapas
Diario de Chiapas en Línea


Quintana Roo
Prensa de Quintana Roo

Tabasco

El Independiente digital del sureste

Unión Latinoamericana de agencias de noticias

Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales

Red de Bibliotecas Virtuales de CLACSO

Univisión

La Historia del Día

Ecuador Libre

Liberation


Periodistas en Línea Org.

Periodismo humano

 

 

 

DesInormemonos

Revista Con Lua

Semanario Conciencia Pública. Jalisco

#########

Revista República

CONAPE

Blogosfera
Blogosfera

Blog Pulso Crítico en Veracruz
Bitácora, artículos de J. Enrique Olivera Arce

Visitas: 178,958

La crisis si se ve, se siente y se escucha

Segunda vuelta

¿Peras al olmo para el 2018?

Veracruz: pobreza comicial

¿Al diablo las instituciones?

4 de junio: los patos tirándole a las escopetas

El ya basta del “populismo”

Cinco meses perdidos. El tiempo no perdona

Lumpen-política

Caso Duarte, el gran distractor

Partidos opositores. Juntos pero no revueltos

Peña Nieto y la crisis

Meando fuera del tiesto

Los primeros 100 días, percepción

Tiempo al tiempo

Yunes Linares, desesperación e impotencia

Alternancia, entre poder y no poder

 

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Sin Retorno

Convencidos de que contender en una elección solos y su alma ya no da más, observamos el estira y afloja al interior de los partidos políticos buscando con vías a la elección del 2018, unos la alianza útil que les asegure el alcanzar lo mismo el triunfo que el poder por el poder mismo, otros el contubernio que les permita seguir uncidos al financiamiento público, sin que se dé el más mínimo asomo de aceptación de que lo que ya no funciona es el régimen político vigente; de una obsolescencia de un sistema presidencialista que, habiéndose quedado en el pasado,  habiendo perdido legitimidad  ya no se corresponde con una sociedad plural y ampliada que en su afán de búsqueda de una democracia participativa, en las actuales condiciones del país ya no encuentra rumbo cierto bajo la conducción del Estado.

Y es en este escenario en el que la vida política del país, arrastrando consigo a una depauperada economía deja de responder a las necesidades de un tejido social en franco deterioro.  Imposibilitado el Estado mexicano para administrar con eficiencia y eficacia el inevitable conflicto de clases y de grupos de poder formal y fáctico, da lugar a significativo incremento lo mismo de desigualdad, desempleo,  pobreza, inseguridad e incertidumbre, que al flagelo de la corrupción impune en todos los niveles y estratos de la población.

Sin más visión de Estado y de futuro, sin más paradigma ideológico que un burdo pragmatismo neoliberal exacerbado desde el gobierno con el auxilio de los medios de comunicación domésticos y extranjeros, así nuestra llamada clase política deambula  como zombi en torno a la política electoral sin brújula ni rumbo.

La historia no da marcha atrás. Cualquier similitud con hechos del pasado es solo eso, similitud diferenciada en tiempo y espacio que no admite como válido el lugar común de “la historia se repite”.  Lo que estamos viviendo en México es inédito, no tiene parangón con lo acontecido a lo largo de la última centuria en la historia del país. Contextos internacionales diferentes, pirámide poblacional, circunstancias específicas de coyuntura y hombres y mujeres como hacedores de la historia también diferentes,   hablan por sí de un cambio de época irrepetible que concita a un cambio tanto en la manera de concebir al Estado como en el comportamiento de una sociedad atrapada en la telaraña de un presidencialismo venido a menos,  partidocracia política corrupta y modelo económico y social neoliberal empobrecedor que desde hace más de 30 años sólo ofrece disfuncionalidad entre propósitos, objetivos y resultados.

No se puede ni debe seguirse así. El llamado social al obligado cambio es cada día más estridente, encontrando como respuesta verborrea presuntamente autocrítica de quienes desde la élite del poder ni ven ni escuchan, priorizando en su orden jerárquico de prioridades lo que conviene a intereses particulares o de grupo siempre ajenos al interés primero de las mayorías.

Y es en este marco de reflexión que ubico a los resultados de la Asamblea Estatal del PRI en Veracruz. Y si bien es cierto que la vida interna de los partidos políticos corresponde juzgarle a su propia militancia, en la medida en que ponen la ropa sucia al sol haciéndola pública y en tanto de una u otra forma incide para bien o para mal en el seno de la sociedad en su conjunto, vale el escrutinio público.- Ver texto completo