Opinión

Xalapa, Ver.- Año VIII No. 474    

Semana anterior

  Contacto

 

Alfredo Poblete Dolores

Mi voto: así fue y así seguirá siendo

08/01/2019

En julio de 2018 voté en contra de la corrupción e impunidad; lo hice también por el hartazgo que me provocan los saqueos y latrocinios. En aquel momento me manifesté contrario a la arrogancia, ineptitud e ignorancia de los funcionarios de los tres niveles de gobierno. Actué de esa manera por estar en contra del cinismo y la desfachatez de los gobernantes de los últimos tiempos Mi voto se inclinó en sentido opuesto del contubernio existente entre la clase política y el crimen organizado; mi sufragio fue contra la macolla de sinvergüenzas y criminales que generan tanta inseguridad, violencia y sufrimiento entre la población; también lo hice en contra de aquellos que –de acuerdo al artículo 123 del código penal federal del país– traicionaron a la patria.

Voté con la esperanza de abatir la podredumbre enquistada en las altas esferas de los gobiernos federal y estatal; asistí a los comicios con la confianza e ilusión de alejar la inmoralidad, desenfreno y deshonestidad de un puñado de saqueadores y ladrones incrustados en las altas esferas de la vida pública. Acudí a las urnas esperanzado en que un cambio en nuestro país nos permitiría vivir en paz y armonía.

Únicamente han pasado 40 días de que López Obrador asumió el cargo de presidente de la república y sus acciones han estado encaminadas a cumplir con sus promesas de campaña. Algunas ya las cumplió.

Andrés Manuel López Obrador es un hombre de 65 años y tiene la energía de una persona de mucho menos edad; en casi todas sus decisiones se vislumbra la sapiencia, sensatez y prudencia de un hombre maduro y centrado. Es valiente, no se “arruga” ante los poderosos y peligrosos enemigos que enfrenta. Con voluntad férrea y constancia inquebrantable para conseguir sus propósitos que son compartidos por un amplio sector de la población. La ética y honestidad son otros atributos de su espíritu. Posee la memoria de una persona saludable: maneja datos, cifras y puede sin dificultades recordar hechos históricos, fechas memorables y detalles de la geografía nacional. Conoce el país de cabo a rabo –como ningún político actual- y sabe de las dolencias que aquejan a la patria. Por si fuera poco, desata alegría y esperanza entre la población. Esto último provoca envidias e irritación entre sus adversarios.

Empieza a trabajar a las seis de la mañana. A esa hora se reúne con los miembros de su gabinete. Pasadas las 7:00 a.m. inicia la conferencia matutina dando a conocer los hechos relevantes del día anterior, la agenda de la jornada y después –durante más de una hora- responde preguntas de reporteros “de la fuente”. Así inicia su día laboral y lo da por concluido cerca de las 22:00 horas. Esa rutina es de lunes a viernes. De vez en cuando sale a “visitar” ciudades de estados vecinos a la capital del país. Los fines de semana se traslada a otras entidades federativas. Dice Ciro Gómez Leyva ¿y a qué horas se va  a poner a trabajar? Conste, no lo dice de broma.

Hago la aclaración que he presenciado todas sus conferencias matutinas. Resulta pertinente aclararlo porque en muchas ocasiones he visto –ese mismo día- noticieros vespertinos o nocturnos y en incontables ocasiones he notado que los conductores de esos informativos dicen cosas que en la mañana -López Obrador- no dijo o bien dicen de manera  tergiversada lo que dijo horas antes. Lo hacen con dolo y mala fe. Lo mismo sucede con casi todos los “analistas” o columnistas de los diarios de circulación nacional que algunas páginas electrónicas reproducen. De calumnias y canalladas –contra AMLO- está lleno casi todo el espacio periodístico.

La crítica es saludable y deseable siempre y cuando este sustentada en el análisis profesional y la honestidad personal. En el caso que nos ocupa, los ataques son irracionales, cargados de ira y con afanes dañinos. Vociferan que el presidente es antidemocrático y autoritario. Otros agregan que sus decisiones son improvisadas y llenas de ocurrencias. Con respecto a las medidas, mandatos y resoluciones que adopta no los hace a la ligera. Los invito a que lean dos de sus libros más vendidos: “La mafia que se adueñó de México y el 2012” (primera edición junio de 2010) o “2018 la salida; decadencia y renacimiento de México” (primera edición febrero de 2017). En esas dos obras – de las 17 publicadas por AMLO- hace el diagnóstico y describe la forma en que se pueden resolver los más sentidos problemas del país. Luego entonces, sus propuestas no son ocurrencias ni en su desempeño constan simplezas. Lo que existe es ignorancia de una gran parte de la sociedad y de la clase política, agregue usted el comportamiento malévolo y perverso de muchos “comunicadores” y “periodistas”.

En estos casi cuarenta días de mandato presidencial López Obrador ha tomado decisiones de alto calado para lograr el beneficio del pueblo; lo que ha hecho en estos días es significativamente mejor a lo realizado por sus antecesores. Menciono algunas de sus principales decisiones prometidas en campaña: quitar la pensión a los ex presidentes y sus viudas; convertir la casa presidencial, llamada los “pinos”, en museo; otorgar pensión a adultos mayores y becas para los jóvenes; luchar contra los huachicoleros y la alta corrupción en Pemex; incrementar la producción de gasolinas, con un mejor desempeño de las seis refinerías instaladas que actualmente procesan el combustible a un 40% de su capacidad de diseño e iniciar la construcción de otra refinería en Dos Bocas, Tabasco, etcétera.

Andrés Manuel apenas está iniciando su mandato, camina con paso firme hacia futuros promisorios. El camino por el que transita es el correcto. Si sigue por esa senda -y para esas fechas está legislada la revocación del mandato- dentro de tres años, volveré a votar por él.

alfredopoblete@hotmail.com

 

 

Blogosfera
 

Pulso crítico

Flor y Canto

Va Tuxpan

Noticias de Veracruz

Monero Hernández

Soberanía popular

Cuaderno de Saramago

La Historia del Día


Agua Electropura "Xallapan

Alef.mx