Opinión

Xalapa, Ver.- Año VIII No. 499    

Semana anterior

  Contacto

 

Alfredo Poblete Dolores

Ultraderecha, propaganda y patrañas (III)

9 de marzo de 2019

En todos los grupos humanos encontramos embusteros y charlatanes. En los partidos políticos y gobiernos -de diferente ideología- se afilian mitómanos y patrañeros. Lo anterior es cierto, como también resulta innegable que las colectividades o asociaciones donde se agrupan miembros de la ultraderecha –incluyendo a las iglesias- se adueñan del engaño y convierten el doble discurso y el infundio en la piedra angular de sus relaciones políticas. En la época actual, la ultraderecha delirante ocupa posiciones estratégicas a nivel mundial al igual que ocurrió con el nazismo, fascismo y franquismo en el siglo pasado.

Ahí está Donald Trump, al que –los estadounidenses- le llevan una contabilidad diaria de la sarta de calumnias e infundios proferidos en contra de sus adversarios; Michael Cohen -ex abogado de Trump- declaró (26-2-19) que su ex patrón es: “racista, estafador y tramposo”. Agregaría que por sus peroratas políticas es un peligro para la tranquilidad mundial y para la humanidad entera. Jair Bolsonaro, el actual presidente de Brasil es racista, clasista y homófobo; defensor de las dictaduras militares del cono sur y de la tortura como método para erradicar el “comunismo” en su país; partidario –según consta en sus escritos juveniles- de asesinar a los adversarios políticos; ambicioso e inescrupuloso para alcanzar sus propósitos personales, sobre todo los económicos; y -si lo anterior resultara insuficiente para describirlo- agregue usted: admirador, palero y tapete de Trump. Desgraciadamente, al pueblo brasileño le esperan tiempos aciagos y turbulentos plagados de corrupción. El presidente de Francia (2017-¿?) Emmanuel Macron -con sus “ajustes” financieros- aumentó el precio del gas, gasolina y electricidad y provocó protestas callejeras que tienen en jaque al gobierno conservador de ese país. Ahora los opositores y críticos protestan aglutinados en un movimiento llamado “chalecos amarillos”; exigen –en sentido contrario a lo propuesto por el mandatario francés- que aumenten las percepciones de los jubilados, que bajen los impuestos y suba el salario mínimo. No hay buenos augurios para Macron ni para el país galo. En varios países europeos y en muchos de Sudamérica se están posicionando gobiernos con rasgos  fascistas o de ultraderecha. El movimiento ultraconservador es mundial y peligroso.

La ultraderecha es capaz de decir cualquier barbaridad con tal de lograr sus propósitos. Me permito compartirles una prueba. El destacado periodista José Steinsleger, el 28/11/18, publicó en el diario La Jornada: (…) “la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (Aciera), viralizó en las redes antisociales a un pastor evangelista que llama a acompañar al presidente Mauricio Macri, y luchar contra Cristina Fernández de Kirchner. (…) El pastor asegura haber visto a Cristina en Venezuela metida en una montaña y bañándose con sangre humana. Aterrorizados, cientos de fieles le oyeron decir: El plan del Diablo era que esta nación [Argentina] se había entregado a manos de él, pero el Diablo se equivocó. Esto no es Venezuela.” Macri (2015-2019) triunfó en las elecciones presidenciales de Argentina y Cristina Fernández, ex presidenta de ese país, está a punto de pisar la cárcel por otra serie de infundios. Ese mismo esquema –preñado de embustes y calumnias- fue utilizado en Brasil para apresar al ex candidato presidencial Luis Ignacio Lula Da Silva y no permitirle participar en los comicios pasados. De haber aparecido en la boleta electoral hubiera ganado.

En nuestro país los neoliberales perdieron (1-07-18) el mando nacional. Por supuesto que pretenderán recuperar el poder político y económico cuanto antes. No se van a detener y utilizarán todas las argucias para lograr su propósito. Dentro de su arsenal se encuentran –entre otros instrumentos- obuses cargados de patrañas y sandeces. Los conservadores mexicanos, en su estrategia tienen un ramillete de falsedades y calumnias en contra del presidente López Obrador; repetirán las mentiras mil veces con la esperanza que se conviertan en verdades. Agrupémoslas por categorías y, hagamos una lista con ellas:     

Por rasgos de personalidad: el presidente de México es dictatorial; su forma de gobernar es parecido a los “tiranos”, Chávez, Maduro, Castro, o cualquier otro que tenga la calificación de sátrapa. Es flojo: nadie sabía –durante las campañas presidenciales, 2006, 2012 y 2018, en que trabajaba y hasta la fecha algunos se preguntan ¿Cuándo va a empezar a trabajar? Otro rasgo personal es que peca de mentiroso: nadie le cree que no tenga propiedades -solo declaró la finca llamada “la chingada”- o que no cuente con tarjetas de crédito o dinero en el banco; infinidad de veces los “locutores” y “gacetilleros” -nacionales y estatales- ponen en tela de duda las afirmaciones presidenciales y las descalifican sin sustentos o sus declaraciones son tergiversadas para darles apariencia de falsas. Los merolicos -disfrazados de especialistas en salud mental- dicen que es paranoico, narcisista, disléxico y orate. Los más atrevidos e ignorantes lo acusan de fascista o tener un “gobierno de un solo hombre.”

Por las decisiones que toma y las consecuencias de las mismas: en el 2006 decían que era “un peligro para México” y agregaban que de llegar a la presidencia la economía del país se haría añicos, habría fuga de capitales, expropiarían las propiedades del pueblo ¡incluyendo las casas de infonavit! Esas patrañas fueron repetidas en el 2012 y 2018 provocando, cada vez, menos miedo entre la población. Dicen que el combate a la corrupción es una simulación, un capricho o una enfermiza obsesión. Las acciones que toma en la lucha contra la diada corrupción/impunidad son ocurrencias y traen más perjuicios que beneficios. Cuando emprendió la lucha en contra del huachicol utilizaron argumentos catastrofistas y dijeron que  estaba provocando desabasto de gasolina “en todo el país” ¿en todo el país?; lo culparon y responsabilizaron de la explosión en el ducto de Tlahuelilpan, Hidalgo que provocó la muerte de 135 personas; con las estancias infantiles, las argucias fueron sensibleras y chabacanas y machacaban que los niños vieron vulnerados sus derechos humanos y que quedarían desprotegidos, sobre todo “los 80 mil niños fantasmas”; en plena desesperación lo acusaron de asesinar a Moreno Valle y Erika Alonso; esos y otros despropósitos –de igual envergadura- se seguirán escuchando en los medios -aliados o propiedad- de los conservadores.

Por intentar “regresar al pasado”: los conservadores señalan al unísono que el presidente López Obrador quiere restaurar el “viejo PRI” y que tiene pactos secretos con Peña Nieto y otros “notables” priistas para que la impunidad se perpetúe. Ya veremos cuando se apruebe la ley que consigna a la corrupción como delito grave. Otra línea de ataque es aquella simpleza que reza: “todos los políticos son iguales”. Esos son los “argumentos” más esgrimidos por los corifeos y adalides de la “objetividad periodística” y sus secuaces los replicarán ad infinitum.   

AMLO ganó la presidencia con el 53.1% de los votos y por si fuera poco obtuvo su triunfo en 31 de los 32 entidades. La aceptación y popularidad del tabasqueño se ubicó en el mes de febrero del presente año, de acuerdo a Mitofsky, en 67.1% y, otras encuestadoras –más confiables- lo ubicaron arriba de 80% de aprobación. Lo anterior, pese a los infundios de las mentes atrabiliarias, las posiciones políticas retrogradas y la propaganda conservadora.    

alfredopoblete@hotmail.com

 

 

Blogosfera
 

Pulso crítico

Flor y Canto

Va Tuxpan

Noticias de Veracruz

Monero Hernández

Soberanía popular

Cuaderno de Saramago

La Historia del Día


Agua Electropura "Xallapan

Alef.mx