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Xalapa, Ver.- Año VIII No. 500    

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Alfredo Poblete Dolores

18 de marzo: otra expropiación.   

16/03/2019

El 17 de marzo de 2013 escribí: “Ojalá podamos oír, en algún 18 de marzo, una pieza discursiva en la cual se mencione que el petróleo fue expropiado nuevamente y ahora se le arrancó de las garras a los neoliberales y tecnócratas que lo estaban usurpando y expoliando.” En éste 18 de marzo -seis años después- estoy seguro que la esperada pieza oratoria, se escuchará en el país y retumbará en la lejanía. 

La ceremonia se llevará a cabo en tierra de huachicoleros y feudo de Carlos Romero. La lucha contra la corrupción que ha emprendido el presidente sufriría tremendo menoscabo si ese símbolo del saqueo y podredumbre petrolera comparte el pódium con López Obrador. Será una buena señal que ese “líder sindical” no aparezca en el estrado. 

Percibo entre el gremio petrolero ánimos de confianza y optimismo para emprender un camino diferente al que se transitó en estos últimos 36 años. Son pocos los trabajadores  de PEMEX que no concuerdan con el ejecutivo federal o no le tienen confianza. Algunos de ellos ignoran la historia patria, otros han participado cotidianamente en el robo hormiga y también están los saqueadores de la industria incrustados en los niveles ejecutivos.  

Un importante anuncio –para PEMEX y las finanzas del país- será desacelerar el declive en la extracción y producción de petróleo crudo. Fox (2000-2006) recibió la industria con una producción de 3.4 millones de barriles diarios; las ganancias provenientes de la venta de hidrocarburos, en ese sexenio, fue histórica y se la robaron. No hubo inversión en la infraestructura petrolera ni en otro ámbito del país. Lo mismo sucedió en el sexenio de FCH (2006-2012) y de EPN (2012-2018) de tal manera que a la fecha solo se extraen 1.6 millones de barriles diarios y esa actividad sigue en picada. Un dato adicional: Peña Nieto, duplicó la deuda de PEMEX al situarla en 104 mil millones de dólares. Todo lo expuesto en este párrafo tiene nombre: robo y saqueo, que se traduce en traición a la patria.   

Por otra parte, seguro estoy que escucharemos un reporte de la situación que guarda el robo de petrolíferos en los ductos de PEMEX. Acción emblemática en contra del saqueo y  la corrupción en el país. De 56, 000 barriles de petrolíferos -con “picos” de 81, 000 barriles- sustraídos diariamente por los huachicoleros -de poca monta y los de “cuello blanco”- ha disminuido a 15, 000 barriles (un barril= 159 litros). El sentido de las acciones emprendidas por el presidente es el correcto y deben acentuarse. Ojalá que a finales de año las cifras del atraco ronden los 2, 000 o 3, 000 barriles diarios y sigan a la baja. 

Al interior de PEMEX apartaron de sus delicadas funciones –por corruptos y ladrones- a los responsables del tablero de mando, desde donde se monitorea el flujo de gasolinas en los ductos. Ellos estaban enterados y confabulados con los ladrones del energético. Al descubrirse la conjura fueron separados del trabajo y quedaron en espera de los juicios penales que seguramente están en curso. Asimismo, el General Eduardo León Trauwitz fue denunciado como participe en el robo de combustible en ductos e instalaciones de PEMEX. El militar ocupaba el puesto de subdirector en la Subdirección de Salvaguardia Estratégica (SSE) entidad encargada de “vigilar” los poliductos de la petrolera. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de Hacienda y la Fiscalía General de la República (FGR) trabajan de manera conjunta para establecer si, el militar, tiene alguna responsabilidad penal. El caso Odebrecht no está durmiendo en alguna gaveta de la fiscalía general de la república. No, ese expediente está siendo robustecido para que las acusaciones sean sólidas y que los involucrados pisen la cárcel por el tiempo que la justicia lo considere.  

El presidente también anunciará el avance que lleva la reconstrucción de las seis refinerías que se encuentran en el abandono y en gran medida destruidas por decisiones de los gobiernos neoliberales. La falta de mantenimiento y desmantelamiento de las instalaciones industriales tenía el propósito de preparar su privatización. De hecho, se tiene conocimiento por lo que La Jornada publicó -26/01/19- con la firma de la periodista Alma Muñoz: “La Secretaría de la Función Pública y la Auditoría Superior de la Federación investigarán el quebranto que sufrió Petróleos Mexicanos en la administración pasada, por la adjudicación directa de dos contratos que Pemex Transformación Industrial otorgó a las empresas Air Liquide México SA de RL y Linde Hidrógeno SA de CV, para el suministro de hidrógeno en las refinerías de Tula y Madero, respectivamente.” Hubo fraude en la venta de esas plantas. La secretaria de energía Rocío Nahle (…) “explicó que esas plantas, que eran de Pemex y estaban dentro de las refinerías, se entregaron a las firmas particulares supuestamente para mejorar la calidad del suministro del gas y evitar los paros programados.” Los que saben del asunto dicen que eso es una vil mentira. Ese contrato leonino obliga a PEMEX a pagar a la empresa Air Liquide México SA de RL el equivalente a un millón dólares por mes surta o no hidrógeno y a Linde Hidrógeno SA de CV Pemex debe pagar 16 millones de pesos al mes a la empresa para que surta de hidrógeno, se ocupe o no. El mismo negocio se pretendió realizar en la refinería de Cadereyta. Gracias a la negativa –honesta y patriótica- de la gerente, de ese centro de trabajo, Ingeniera Elizabeth Andrade Morales quien -arriesgando su trayectoria laboral, profesional y personal- se opuso al latrocinio. Lo anterior, pese a las presiones y amenazas proferidas por sus superiores para que autorizara el fraude. Actualmente, el amenazante rufián está en investigación y ella ocupa el puesto de subdirectora. Merecido ascenso. Así como la ingeniera Andrade ha existido y existen petroleros de abolengo que en su atavío espiritual portan la valentía, dignidad y otros valores éticos. 

Combatir la corrupción, construir una refinería y rehabilitar las seis restantes (para incrementar la producción de gasolinas), no pedir dólares prestados al extranjero, impulsar la extracción de petróleo crudo en aguas someras y en tierra, aumentar los montos para pagar la deuda de PEMEX; etcétera; fueron medidas, acciones y políticas reprobadas por las “calificadoras” internacionales. El columnista Enrique Galván Ochoa -11/03/19- nos dice: “de acuerdo con información obtenida vía el portal de transparencia de PEMEX”. (…) Enrique Peña Nieto y sus tres secretarios de Hacienda –Luis Videgaray, José Antonio Meade y José Antonio González Anaya–, así como el de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, fueron extremadamente generosos con las calificadoras de crédito. En su sexenio pagaron a Standard & Poor’s 500 mil dólares; a Moody’s 450 mil y a Fitch Rating 350 mil (…). Un millón 300 mil dólares, equivalentes en pesos a 25 millones 650 mil. Las agencias correspondieron a la generosidad de funcionarios con opiniones favorables sobre la reforma energética.” (…) “¿Si el nuevo gobierno les pagara con generosidad tendría efecto en sus opiniones?” Esas chantajistas calificadoras le darían notas laudatorias a PEMEX y elogiarían su comportamiento empresarial siempre y cuando hubiera “moches” de millones de dólares. ¡Vaya desvergüenza! 

En este momento histórico PEMEX necesita que el talento de sus trabajadores se muestre en el diario acontecer. Demandamos a ese gremio que desplieguen –ahora más que nunca- sus virtudes en el trabajo; que cumplan con sus obligaciones laborales apegándose a la honestidad en el desempeño cotidiano. Los petroleros tienen entre sus manos la posibilidad histórica de reconstruir a la importante empresa. 

Celebremos y apoyemos -con dignidad, orgullo y el espíritu en alto- la nueva expropiación petrolera.

alfredopoblete@hotmail.com

 

 

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