Opinión

Xalapa, Ver.- Año X No. 515    

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Alfredo Poblete Dolores

La guerra: lo logrado, los avances y los pendientes

29 de junio de 2019 

El 1 de julio del año pasado muchas cosas empezaron a cambiar en el país. El triunfo del candidato a ocupar la presidencia de la república fue reconocido. Al día siguiente el presidente electo Andrés Manuel López Obrador empezó a decidir sobre cuestiones fundamentales de la vida nacional. Peña Nieto fue borrado —sin mucho esfuerzo— como ejecutivo federal. Se empezó a atisbar que vendría un verdadero cambio en la forma de gobernar.

Cumplir con lo ofrecido en la campaña fue una de las mudanzas más notorias en este nuevo gobierno. El actual presidente no firmó ningún papel “ante notario” para honrar su palabra. A eso se le llama congruencia y honestidad política. Veamos que ofreció y está cumpliendo en tres rubros importantes: austeridad, combate a la corrupción y fin a los privilegios.

Austeridad: se redujo el sueldo a la mitad de lo que ganaba Peña Nieto; ningún funcionario del gobierno gana más que el presidente; eliminó sobresueldos, bonos y otras prebendas que se otorgaban a la burocracia dorada del gobierno federal; desapareció el estado mayor presidencial y regresó a los cuarteles a 8 mil militares que cuidaban al mandatario; eliminó la pensión asignada a los expresidentes y a sus viudas; no viaja en aviones privados o en primera clase de las líneas comerciales para hacer sus giras de trabajo; eliminó de las estructuras laborales de la federación a “los aviadores”, personal innecesario, con funciones duplicadas o triplicadas; eliminó a los cientos de delegados federales distribuidos en los estados; canceló la presencia de “diplomáticos” —que no hacían o servían para nada— en una cuarentena de las ciudades más importantes del mundo; retiró el “chayote” a los santones del periodismo y los convenios de publicidad a los grandes medios de comunicación.

Combate a la corrupción: se estableció en la constitución política del país que la corrupción es un delito grave y que el corrupto no tiene derecho a fianza mientras dure el juicio; disminuyó sensiblemente el descarado robo de hidrocarburos en donde estaban involucrados altos mandos de Pemex y del gobierno; canceló la construcción del aeropuerto del lago de Texcoco; eliminó la condonación y/o devolución de impuestos a los grandes hombres de negocios del país; está siendo desmantelada la red de empresas fantasmas dedicadas a facturar a favor de grandes contribuyentes que —con esas trampas— evadían al fisco; está quitando a intermediarios —políticos y empresarios inescrupulosos— dedicados a la compra y distribución de medicamentos con sobreprecios escandalosos; también desapareció a otros intermediarios como las estancias infantiles con sus alrededor de 900, 000 niños fantasmas; las fraudulentas ONG´S y las organizaciones de la sociedad civil dejaron de recibir apoyos federales. Ojalá no les vuelvan a dar ni un quinto al aberrante grupúsculo de vividores y chantajistas denominados “Antorcha campesina”, a la abominable banda de los “400 pueblos” o al partido cardenista de Antonio Luna Andrade y a otras organizaciones de igual calaña.

Privilegios y abusos: puso a la venta el avión presidencial y la flota de aeronaves de las diferentes secretarías; también está subastando autos de lujo y propiedades inmobiliarias en poder del gobierno; los “pinos” dejó de ser la residencia oficial del presidente y se convirtió en un recinto cultural; prohibió que los funcionarios tuvieran choferes, guaruras, ayudantes y que en sus casas tuvieran pilmamas, cocineras y jardineros con cargo al erario, muy pocos secretarios de estados tiene derecho a chofer; la esposa del ejecutivo declinó ocupar la ridícula y costosa figura de “Primera Dama”.

En las tres campañas presidenciales en las que participó AMLO (2006, 2012 y 2018) ofreció que “por el bien de todos, primero los pobres” y lo está cumpliendo con las becas a los estudiantes de escasos recursos con diferentes montos dependiendo del nivel educativo que cursen; contrata como aprendices a los jóvenes que están sin trabajo, hasta ahora están inscritos 702 mil muchachos con sueldos de $ 3,600.00 mensuales y derecho al IMSS; apoyo económico universal a los adultos mayores y a los niños y jóvenes con alguna discapacidad lo mismo para madres con hijos que requieren cuidados mientras ellas trabajan. Construcción de caminos de acceso a las cabeceras municipales ocupando mano de obra de los lugareños con salarios; el programa “sembrando vida” para dar empleo permanente a los campesinos mientras siembran árboles frutales y maderables. Para este año se tiene considerado sembrar 500 mil hectáreas y que trabajen 230 mil jornaleros con un sueldo de $ 5,000.00 mensuales.     

Con sus decisiones está logrando detener los efectos nocivos de la reforma energética al —entre otras cosas— cancelar o diferir las licitaciones tendientes a seguir entregando territorio y riquezas petroleras al extranjero. Está empeñado en recuperar el funcionamiento de las seis refinerías y empezar a construir una más con el propósito de lograr la autosuficiencia en gasolinas y alejarnos de la dependencia energética. Quitó tres o cuatro descomunales impuestos a Pemex que ahora —ese dinero— será reinvertido en la empresa. Está presupuestado para este año: la nueva refinería, el tren Maya y el tren del Istmo. Ofreció cancelar la reforma educativa —que pretendía privatizar la educación pública— y lo cumplió.

Está pendiente que la guardia nacional entre en acción. 70,000 elementos —de 140,000— se empezarán a desplegar en territorio nacional la semana venidera. La lucha contra la corrupción debe seguir y debe aplicarse en todas las dependencias gubernamentales. Las políticas presidenciales estarán incompletas si en los estados no son aplicados los mismos criterios para gobernar. En campaña el presidente dijo que la corrupción le cuesta al país medio billón de pesos. Al estar sentado en la silla está descubriendo más latrocinios, saqueos y trapacerías. No dudo que el fraude y la estafa ronden el billón de pesos. Tampoco dudo que la recuperación de ese dinero servirá para reinvertirlo en proyectos nacionales con dimensión social.

Me pregunto: ¿José Antonio Meade hubiera cancelado la condonación de impuestos a los grandes contribuyentes? ¿Hubiera tomado acciones contra los traficantes de facturas? ¿Ricardo Anaya hubiera puesto en marcha la construcción de una nueva refinería y rehabilitaría las seis que existen? ¿Hubiera cancelado el aeropuerto de Texcoco? ¿Les hubiera retirado el apoyo a las ONG´S y grupos de la sociedad civil? ¿Jaime Rodríguez “El bronco” hubiera tomado acciones en contra de la corrupción? No. Ellos no hubieran tomado ninguna de esas decisiones ni ninguna otra que pusiera en riesgo el robo y saqueo de los neoliberales. Otra pregunta ¿Quién de los tres trabaja o ha trabajado 16 horas diarias? O ¿Lo ha hecho todos los días de lunes a domingo de las 6:00 am a las 10:00 pm? Ni ellos ni ningún otro político de los últimos tiempos lo han hecho ni lo harán.   

Entiendo a los neoliberales del PRI, PAN y Futuro 21, a las calificadoras internacionales, la COPARMEX, los medios de comunicación y sus columnistas chayoteados. Ellos han perdido privilegios, apoyos y mucho dinero. De ahí su irracional critica a los planes y programas del presidente. Seguro estoy que aunque sigan emberrinchados —pataleando en el suelo, destilando veneno y organizando marchas— las decisiones del presidente no van a variar.

alfredopoblete@hotmail.com

 

 

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