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Xalapa, Ver.- Año X No. 516    

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Alfredo Poblete Dolores

La guerra: contra el PND

6 de julio de 2019

El Plan Nacional de Desarrollo (PND) fue elaborado por primera vez en el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) su antecedente lo encontramos en el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940) con su plan sexenal de gobierno.

Un plan de desarrollo es un instrumento de gestión gubernamental que busca el progreso social y económico de un país. En ese documento quedan plasmados los compromisos y obligaciones para atender las necesidades de la población y también están las bases para mejorar el nivel de vida de los ciudadanos.

Los planes nacionales de desarrollo formulados durante los gobiernos neoliberales se elaboraron con una visión administrativa y empresarial. Propósito, estructura y el lenguaje empleado para desarrollar al país fue aprendido allende las fronteras. Mercado, variables macroeconómicas, globalización, competitividad, productividad, rentabilidad, calidad, liderazgo, trabajo en equipo, etcétera, fueron palabras pronunciadas machaconamente por los políticos conservadores como para convencernos que ya éramos modernos y estábamos instalados en el primer mundo. La política y administración pública se redujeron conceptualmente a lo dictado por la economía y la administración de empresas. La economía y los economistas —egresados de universidades extranjeras—se apropiaron del timón y la conducción de la vida pública nacional. El resultado fue la zozobra política y el naufragio económico.   

Revisemos algunos objetivos de los planes de desarrollo de la época neoliberal. Con Miguel de la Madrid se postuló, entre otros aspectos, que se iba a: 1.- Vencer la crisis; 2.- Recuperar la capacidad de crecimiento. Ni uno ni otro objetivo se logró  —y como dijera el clásico— sino todo lo contrario. Con Salinas de Gortari en el PND quedo estipulado que: 1:- La vida democrática sería ampliada y 2.- Que habría recuperación económica con estabilidad de precios. Él llegó a la presidencia después de un descomunal fraude electoral; durante su sexenio fueron encarcelados y asesinados un sinfín de opositores a su gobierno; dejó la economía del país colgado de alfileres y colapsó  tres semanas después de haber dejado el gobierno. Los 5 objetivos de Ernesto Zedillo estipulados en su Plan Nacional de Desarrollo no se reflejaron en lo más mínimo en la vida de los mexicanos. Con Fox uno de los 19 objetivos de su PND fue que la educación fuera “de calidad”. Vaya contrasentido, el ignorante e inculto promoviendo la educación con pizarrones electrónicos en donde no había energía eléctrica. Felipe Calderón enumeró 10 objetivos. Mencionaré el número 1 de esos propósitos: Garantizar la seguridad nacional, salvaguardar la paz, la integridad, la independencia y la soberanía del país, y asegurar la viabilidad del Estado y de la democracia. Usted cree que merezcan algún comentario esas falacias. Peña Nieto también postuló 5 propósitos fundamentales en su plan, sólo mencionaré tres: 1.-México en paz; 2.-México incluyente y 3.-México próspero. Los comentarios y opiniones se los dejo a usted.

El PND que propuso el presidente López Obrador (2018-2024) ha sido criticado severamente por los adversarios políticos. Dicen que “no tiene ni pies ni cabeza”; “que no hay indicadores para medir su eficiencia”; “que es puro rollo”, etcétera. El plan de desarrollo actual es un documento político —no administrativo— elaborado con lenguaje llano y alejado de eufemismos, tecnicismos y patrañas. Mucho de lo planteado ya se está llevando a cabo. “Eliminar la corrupción, el dispendio y la frivolidad” es uno de los temas que aparecen en el documento y —a todos nos consta— en la vida pública del país ya se está combatiendo el derroche, la vanidad y las raterías. Otro rubro del plan es: “Construir un país con bienestar” dentro de los subtítulos —de ese apartado— aparece: “ayuda a los adultos mayores”; “becas a los jóvenes”; “a los niños con discapacidad”; “jóvenes construyendo el futuro”; “sembrando vida”. Esas son secciones que están plasmadas en el documento y que no son letra muerta o rollo engañabobos. Se está trabajando en todo lo que ahí aparece. Si ustedes revisan el documento encontrarán que lo que está plasmado ya se atiende con prontitud y pertinencia.

Los adversarios del presidente López Obrador consideran que un Plan Nacional de Desarrollo debe ser como un Plan de Negocios. Quieren que la visión del presidente con respecto al país tenga el enfoque de empresa y sea administrado como tal; que la figura y acciones presidenciales se constriñan a las funciones gerenciales; que las habilidades y “competencias” del presidente sean similares a las de un gerente. Si me apuran, hubieran querido que en el PND apareciera la visión, misión, objetivos y acciones estratégicas, etcétera, que se establecen en los planes de negocios. Cuando se pretende extrapolar —esa forma de administrar— a las instituciones públicas el resultado es grotesco. Pongo un ejemplo: en el congreso local del estado de Veracruz se aplicaron las formalidades para desarrollar un plan de negocios. Como muestra, en un muro del recinto legislativo se puede leer la “visión del congreso”. Aparte de una pésima redacción —de la visión— lo que ahí aparece escrito es un contrasentido, letra muerta y  pedantería.

Los planes de negocio y la forma de administrar al país fueron introducidos en la época neoliberal. Salinas de Gortari contrató a una empresa estadounidense llamada Booz Allen especializada en consultoría y gestión. Sus servicios incluyen planificación estratégica, comunicaciones, mejoras operativas, ingeniería de sistemas, seguridad y desarrollo de “capital humano” entre otros. Esa empresa global en sus ratos libres se dedica al “espionaje”. Prueba de lo anterior, es que esa compañía, en 2013, cometió uno de los mayores robos de documentos secretos de los EEUU. Salinas de Gortari les abrió la puerta y les encomendó que hicieran el diseño institucional del gobierno federal. Al mismo tiempo les dio su venia para que hurgaran y recabaran información sensible y delicada en todos los recovecos de las instancias gubernamentales. En EEUU Booz Allen se robó información secreta de ese país; aquí fuimos generosos —toda la información— se las entregamos sin ningún contratiempo.

Otra consultora global contratada en la época neoliberal es McKinsey & Company, Inc. Ella se encargó de rediseñar las estructuras organizacionales, funciones y criterios administrativos del gobierno mexicano en su totalidad. Con sus propuestas la alta burocracia creció desmesuradamente, los salarios y prestaciones para la casta dorada se incrementaron notablemente, nacieron las “estructuras planas” y empezaron a aparecer los directores adjuntos, asesores, las funciones directivas duplicadas, triplicadas y en el caso de Pemex quintuplicadas o sextuplicadas. Las instancias gubernamentales se llenaron de Generales sin ejércitos y Almirantes navegando en barquitos de papel. Usted se imaginará lo que pasó con el costo de la mano de obra.

Todo lo anterior se está eliminando y el PND da fe de ello. A lo relatado en esta nota se oponen los políticos conservadores, periodistas inescrupulosos —sin conocimiento de la historia del país— y muchos haraganes, “aviadores” o convenencieros que perdieron sus privilegios.

alfredopoblete@hotmail.com

 

 

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