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Xalapa, Ver., Año X No. 533

   

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Bocadillos 

Rolando Bello Paredes  

El gasto estatal de la nómina educativa

El gobierno del estado de Yucatán gasta al año más de 1 mil 460 millones 656 mil 062 pesos, para pagar las plazas de base y de contrato de educación básica del sistema estatal de educación, de acuerdo con un informe de la dirección de Administración y Finanzas (DAF) de la secretaría de Educación (Segey) proporcionado a los Bocadillos, obtenido vía acceso a la información pública.

En realidad el gasto es mayor, ya que como precisa la propia DAF, en su informe de fecha 22 de octubre último, “en cada quincena varía el número de plazas y el monto de pago de estas, dado que se realizan movimientos de altas, bajas y pagos retroactivos”.

Olvidó mencionar que también en diferentes fechas se pagan diversas prestaciones a los trabajadores de la educación, logradas por su organización sindical, que elevan el monto anual de lo que paga el estado.

Recuérdese que el presidente Andrés Manuel López Obrador, en Baja California, anunció que “la federación se va a hacer cargo de pagarle a los maestros, se va a federalizar la educación”, y que se pondría de acuerdo con los gobernadores de los estados (ver Bocadillos en Por Esto! 20 octubre 2019).

Destacó entonces que no obstante la transferencia de recursos federales a las entidades, “resulta que hay maestros federales que cobran sin ningún problema, están en la nómina de Hacienda, y los maestros estatales a veces no cobran”, por eso propuso la “federalización de la educación”.

En la “mañanera” del lunes 28 de octubre, el Ejecutivo federal reiteró, según la versión estenográfica de la presidencia de la República: “En el caso de la educación, para que se les pague a los maestros -igual como se les paga a los maestros federales, que se les pague a los estatales- nosotros nos hacemos cargo,  pero vamos primero a revisar la nómina, vamos primero a hacer un censo escuela por escuela, vamos a que se sepa cuánto es lo que se necesita, y desde la Tesorería de la Federación -como sucede en el caso de los maestros federales- se les va a pagar a todos los maestros, nosotros nos hacemos cargo, aún si hace falta un mayor recurso”.

El gobernador yucateco no ha emitido opinión alguna, ni la secretaría de Educación, ni la de Administración y Finanzas. Tampoco la SEP. Todos han enmudecido. 

Según DAF, en la primera quincena de octubre último, Segey contó y pagó un total de 16,523 plazas del sistema estatal de educación: 12,123 de plazas de base, y 4,400 de contrato, a personal docente, directivo y administrativo y de apoyo.

El desglose de las plazas es el siguiente: Base, 10,146 docentes, 492 directivos, y 1,485  administrativos. Contrato, 3,994 docentes, 3 directivos, y 403 administrativos.

(De acuerdo con estadística de la Segey, funcionan en la entidad 3,050 escuelas de educación básica: 1,154 de preescolar; 1,321 de primaria; y, 575 de secundaria. No se especifica cuántos son de control estatal y cuántas de federalizado o transferido).

El pago total realizado por DAF, en el periodo quincenal señalado, es el siguiente: 60 millones 860 mil 669 pesos, en plazas de base y de contrato. Base, 51 millones 306 mil 583 pesos; y Contrato, 9 millones 554 mil 086 pesos. Por categorías:

- Base, 34 millones 317 mil  714 pesos, para docentes; 9 millones 821 mil 353 pesos, directivos; 7 millones 167 mil 514 pesos, administrativos.

- Contratos, 6 millones 921 mil 723 pesos, docentes; 27 mil 231 pesos, directivos; y, 2 millones 605 mil 131 pesos, administrativos.

Así pues, el estado gasta en su nómina educativa estatal más de 1 mil 460 millones 656 mil 062 pesos al año para pagar su personal docente, directivo y administrativo del sistema estatal de educación, según datos del informe de DAF-Segey.

Esta cuantiosa cantidad, que aportan los contribuyentes estatales, ¿sería absorbida por la federación, conforme al dicho presidencial?

O sería únicamente que el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE) se haría cargo de pagar a los maestros estatales, en un proceso centralizado de la SEP.

En su caso, ¿lo haría con recursos federales o con los estatales? Si es con los primeros, el estado tendría un ahorro sustancial en sus finanzas, para dedicarlo a otros rubros educativos. Si es con los segundos, entonces la federación únicamente se limitaría a administrar los dineros de los contribuyentes yucatecos, centralizando el proceso de pago de nómina en la SEP.

Estos son unos cuestionamientos que el Ejecutivo yucateco y sus dependencias, financiera y educativa, deben pronto informar y precisar a la sociedad.

SAF. La práctica de la transparencia en la secretaría de Administración y Finanzas (SAF) es más bien opaca, se concluye de la respuesta que dio a una solicitud de información del número de plazas de base y de contrato de docentes, directivos y administrativos de educación básica en la Segey, así como el monto mensual que importa la nómina estatal de dicho personal. Es más transparente la Segey que SAF.

SAF contestó con dos documentos, con apuros, en el último día que tenía para hacerlo:

1. Un oficio de fecha 28 de octubre último, firmado por el Lic. Jesús Morales Morales, director de Recursos Humanos de la subsecretaría de Administración y Recursos Humanos, en donde dice que “se encontró la información”, pero no la proporciona, sino que se limita a remitir a un “hipervínculo de la Segey”.

Burócrata cansado, probablemente, el Lic. Morales Morales copió y pegó (mal, por cierto) unas cuantas láminas del “hipervínculo”, totalmente ilegibles, inentendibles, incomprensibles. No se entiende que la principal dependencia ejecutiva, encargada del ejercicio del gasto público, no pueda proporcionar una simple información que debe ser rutinaria para la administración estatal, a no ser que SAF no sepa exactamente, cuántas plazas y contratos tiene Segey y cuánto paga por ellos en la nómina estatal. Es posible.

2. El otro documento, es uno sin firma y sin fecha, en el que remite al Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal 2019, tomo dedicado al presupuesto del Ejecutivo del estado, en el que no se encuentra la información solicitada. El documento, como se sabe, es la proyección del gasto público, no lo que se ha ejercido a lo largo del año, que tampoco es lo que se pidió, sino lo que costaba la nómina estatal y el número de plazas de base y de contrato de educación básica.

El director de Recursos Humanos de SAF debe estudiar el imperativo legal de transparencia, hasta aprenderlo y comprenderlo, que en lo que interesa, dispone: “La información que los sujetos obligados (en el caso, SAF) pongan a disposición de los particulares deberá ser accesible, actualizada, completa, comprensible, confiable, congruente, integral, oportuna, veraz y verificable” (artículo 64 de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Yucatán).

Concluyo, pues, que SAF, por lo visto, no tiene idea de lo que gasta en pagar a los docentes, directivos y administrativos, de base y de contrato, del sistema estatal de educación.

Gasto estatal. El presupuesto de egresos de Yucatán para el ejercicio fiscal de 2019, asciende a la suma de 40 mil 586 millones 550 mil 939 pesos, según el decreto que lo contiene, publicado en el suplemento del diario oficial del estado el pasado 31 de diciembre. Está integrado por cinco categorías; la mayor partida corresponde al “gasto corriente”: un total de 29 mil 921 millones 271 mil 968 pesos.

Del total presupuestado, se asignó a la secretaría estatal de Educación (Segey), la cantidad de 11 mil 063 millones 331 mil 415 pesos. Según el presupuesto, la dependencia centralizada, Segey, destinaría al capítulo de “servicios personales” (sueldos, primas, compensaciones, prestaciones, estímulos, entre otras “partidas genéricas”), la suma de 9 mil 080 millones 720 mil 009 pesos.

Día de Muertos. En Facebook: “No importan cuán mujeriegos hayamos sido en la vida. Al morir seremos recordados como fieles difuntos”.

En la revista española Muy Historia: “En la provincia de Yucatán, el Hanal Pixán es una antigua ceremonia maya que significa ‘comida de las ánimas’ y en la que se creía que los muertos podían volver desde el más allá para pasar dos días con sus familiares”.

Tardeada dominical. En la novela de Margaret Atwood, “El asesino ciego”, y con motivo del anterior Día de Muertos:

- “Pronunciar el nombre de los muertos es hacerlos volver a la vida, decían los egipcios antiguos; que no siempre es lo que uno desearía”.

 Mérida, Yuc., ,3 de noviembre de 2019

Editorialista, Diario ¡Por Esto!

Editorialista, Grupo SIPSE Peninsular
rolandobelloparedes@gmail.com

 

 

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